viernes, 14 de julio de 2017

Ojos de grafito

Microrrelato Premio Talento Joven - V Certamen Literario María Carreira



El día que murió su abuela cayó una gran tormenta. Estaba sentada en el viejo sillón, a la lumbre de la chimenea, donde su abuela solía ponerse a dibujar en su cuaderno cualquier cosa que le pasase por la cabeza. Muchas veces, mientras lo hacía, miraba a su nieta y le decía: "Si te fijas bien, parece que están vivas". Pero ella pensaba que era ridículo, como si un escritor pudiera ver su historia ante sus ojos o un compositor toda la escena que había creado en las partituras. Sin embargo, aquella noche se sentó en el lugar de su abuela, tomó sus utensilios y dibujó, durante horas que le parecieron minutos, un gato durmiendo. Estaba satisfecha, pero tan cansada que se durmió nada más contemplar su obra. Cuando despertó, el gato, apoyado en su regazo, la estaba mirando con sus ojos de grafito.


                                                                                                 Teresa Conde Chamizo

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